En proyectos industriales, comerciales y de infraestructura, los transformadores de potencia son el punto de enlace entre la red y la realidad operativa del cliente: convierten tensiones, aíslan, estabilizan y permiten que los equipos funcionen dentro de parámetros seguros. Elegir, especificar e implementar de forma correcta estos equipos determina la continuidad del servicio, el rendimiento energético y, en última instancia, el costo total de propiedad.
En el mercado peruano, donde conviven necesidades de minería, oil & gas, manufactura, salud, educación y comercio, la oferta incluye transformadores sumergidos en aceite y transformadores secos de baja tensión. La elección no es trivial: depende de potencia (kVA), tensiones, condiciones ambientales, normativas, seguridad requerida, espacio disponible, ruido permitido y plan de mantenimiento.
Con más de sesenta años de trayectoria, una empresa peruana como Audax, fabricante de transformadores y autotransformadores monofásicos y trifásicos de tipo seco de baja tensión, ilustra cómo un acompañamiento técnico sólido ayuda a traducir una necesidad en una especificación correcta. Su propuesta de valor se apoya en cumplir con las especificaciones técnicas y en ejecutar procedimientos estándares a exigencia del cliente, con profesionales capacitados y una cultura de calidad que prioriza la seguridad del equipo y la continuidad de la operación.
¿Qué es y cómo funciona un transformador de potencia?
Un transformador de potencia es una máquina eléctrica estática que transfiere energía de un circuito a otro mediante inducción electromagnética. En su forma más simple, consta de un núcleo ferromagnético y dos (o más) bobinados: el primario, conectado a la fuente, y el secundario, conectado a la carga. La relación de vueltas entre ambos define la relación de tensiones.
En el mundo real, además del principio ideal, importan las pérdidas: en el material magnético (pérdidas en vacío o de hierro) y en los bobinados (pérdidas en carga o de cobre). También importa la impedancia del transformador, que condiciona la caída de tensión ante corrientes elevadas y define, junto con la protección, el comportamiento frente a cortocircuitos.
Para los transformadores de potencia secos de baja tensión, el aislamiento se realiza típicamente con resinas o materiales sólidos, lo que permite instalarlos en interiores, cercanos a cargas y personas, con ventilación adecuada y sin el manejo de aceites dieléctricos. En tensiones medias y altas, siguen predominando los equipos en aceite por su capacidad térmica y su relación potencia/volumen, aunque los secos avanzan en aplicaciones específicas.
Tipologías y clasificaciones clave
Medio de enfriamiento y aislamiento
- Secos (dry-type): aislamiento sólido (resina moldeada o impregnada), sin aceite; adecuados para interiores, hospitales, universidades, centros comerciales e industrias con exigencias de seguridad contra incendios.
- Sumergidos en aceite: gran capacidad térmica y robustez para potencias mayores y ambientes exteriores; requieren bandejas de contención, manejo de fluidos y cuidados ambientales.
Fases y conexión
- Monofásicos y trifásicos; conexiones estrella, delta o combinaciones; consideraciones de neutro y corrientes de desequilibrio.
Por función
- Transformadores de potencia propiamente dichos (subestaciones, distribución interna).
- Autotransformadores (ajustes de tensión con un solo bobinado común; útiles cuando el aislamiento entre primario y secundario no es requisito).
- Transformadores de aislamiento (protección y mitigación de ruidos/armónicos, típicos en hospitales y data centers, en baja tensión).
Rango de potencia y tensión
- Baja tensión (LV): típicamente hasta 1 kV en el lado de baja.
- Media tensión (MV) y alta tensión (HV): selección más asociada a aceite, aunque existen secos MV para ambientes controlados.
¿Cuándo conviene un transformador seco de baja tensión?
En proyectos con alta ocupación humana, restricciones de seguridad contra incendios y necesidad de ubicar el equipo cerca de cargas críticas, el transformador seco destaca por:
- Seguridad y ambiente: no usa aceite; menor riesgo de derrames y menor carga de medidas contra incendios.
- Instalación interior: se integra a cuartos eléctricos o tableros generales sin requerir obras mayores asociadas a contención de fluidos.
- Mantenimiento: no existe manejo de aceite, muestreos o regeneración; el foco pasa a inspección visual, aprietes, limpieza y verificación térmica.
No obstante, es imprescindible confirmar disipación térmica (ventilación o ductos), nivel de ruido aceptable y capacidad de sobrecarga para que el diseño no quede en el límite. En ambientes con polvo, humedad o atmósferas corrosivas, la envolvente y el grado de protección IP/NEMA son determinantes.
Transformadores en potencia en AUDAX
Seleccionar transformadores de potencia con criterio, y, especialmente, especificar bien los transformadores secos de baja tensión, es una decisión que repercute durante años en seguridad, continuidad y costos. La receta ganadora combina definición de requerimientos (kVA, tensiones, impedancia, clase térmica, envolvente), validaciones de fábrica y sitio (FAT/SAT, IR, TTR, PD), y un plan de mantenimiento que incluya inspección visual, aprietes y termografía.
La experiencia acumulada de fabricantes locales como Audax, con más de seis décadas en el mercado, demuestra que el acompañamiento técnico y el cumplimiento de procedimientos estándar a exigencia del cliente reducen fallos y aceleran la puesta en marcha. En un entorno donde cada hora de indisponibilidad cuesta, invertir tiempo al principio para especificar y probar bien es la forma más directa de proteger el activo y el negocio. Entra ahora dando Clic aquí o llamando a nuestra área de ventas: (+51) 993 541 443. Envíanos un correo a ventas@audax.com.pe para poder cotizar. Encuéntranos en Av. Atlántida 110, Cercado de Lima. Nuestro horario de atención es de lunes a viernes de 08:00 – 16:30 horas. Audax: ¡Garantía de toda una vida!



