Cuando una empresa necesita comprar o reemplazar un transformador, la gran pregunta es: ¿de qué tamaño debe ser? Saber cómo calcular un transformador de potencia no tiene por qué ser un dolor de cabeza. Con unos pocos datos básicos y un par de reglas simples, se puede elegir con seguridad sin meterse en fórmulas complicadas.
Lo mínimo que hay que saber
Para escoger el tamaño de un transformador, la empresa necesita tres cosas:
- Voltaje al que trabajará (por ejemplo, 220 V, 380 V, 400 V).
- Corriente que usa la carga (los amperios que pide el equipo).
- Tipo de instalación: si será monofásica (dos cables) o trifásica (tres fases).
Con esos tres datos, se puede estimar la “potencia aparente” del transformador, que normalmente se expresa en kVA. Si no quieres entrar en fórmulas, piensa así:
- Más voltaje o más corriente = transformador más grande.
- Trifásico (tres fases) mueve más energía que monofásico a la misma corriente.
El método rápido
- Si es monofásico: multiplica voltios por amperios y el resultado te da una idea de cuánta “carga” verá el transformador.
- Si es trifásico: la idea es la misma, pero recuerda que en tres fases la capacidad es mayor, así que el “número final” será más alto.
En la práctica, las empresas suelen hacer el cálculo básico y subir uno o dos escalones al tamaño comercial más cercano (por ejemplo, pasar de 42 a 50 kVA o de 63 a 75 kVA). ¿Por qué? Porque en la vida real hay picos, arranques y pequeñas variaciones que conviene cubrir con un margen de seguridad.
Cuatro cosas que cambian el tamaño
Saber cómo calcular un transformador de potencia no es solo hacer una cuenta. Hay condiciones del día a día que empujan a elegir un tamaño un poco mayor:
Arranques de motor
Cuando un motor arranca, por unos segundos pide mucha más corriente. Si la planta tiene varias máquinas que arrancan seguido (compresores, bombas, cintas, etc.), conviene dejar un margen. Una guía práctica es sumar un 20–25% al resultado base. Si hay arrancadores suaves o variadores, el impacto baja, pero el margen nunca estorba.
Ambiente caliente o a mayor altitud
Con calor fuerte o a mucha altura, el transformador se calienta más y disipa peor. En sitios así, subir un tamaño ayuda a que el equipo trabaje “sobrado” y fresco.
Calidad de energía (armónicos)
Cargas con mucha electrónica (UPS, variadores, fuentes conmutadas, iluminación LED) “ensucian” la energía y hacen que el transformador se caliente más de lo normal. Si en tu planta hay mucha electrónica, considera un paso más en tamaño o habla con el fabricante para que te recomiende una versión preparada para eso.
Crecimiento
Si el área planea agregar máquinas o aumentar turnos en los próximos 12–24 meses, es mejor comprar pensando en ese crecimiento. Saldrá más barato ahora que cambiar el equipo luego.
¿Y la famosa diferencia entre kW y kVA?
En simple: los kW son la potencia “útil” (la que realmente hace el trabajo). Los kVA son la “capacidad eléctrica” que debe soportar el transformador. En muchas cargas industriales, los kW son menores que los kVA. Por eso los transformadores se compran por kVA y no por kW.
Si tu proveedor te da solo kW, pide que te ayude a llevarlos a kVA. Es un paso pequeño, pero clave para no quedarse corto.
Consejos de fábrica
Aquí es donde entra la experiencia de Audax. Al ser fabricante peruano con más de seis décadas produciendo transformadores y autotransformadores monofásicos y trifásicos secos de baja tensión, su equipo técnico suele insistir en tres cosas muy sencillas:
Cuéntenos su caso real
Cuando el cliente comparte voltajes, amperios o kW, y describe cómo trabaja la carga (arranques, picos, horas fuertes del día), se puede recomendar un tamaño justo y seguro.
Mejor un poco de margen que estar al límite
Un transformador “ajustado” trabaja más caliente y sufre más. Con un tamaño arriba se gana vida útil, se reducen las caídas de tensión y todo funciona más estable.
Ambiente y electrónica importan
Si el lugar es caluroso o alto, o si hay mucha electrónica, el equipo se calienta más. Vale la pena considerarlo en el tamaño o pedir una configuración especial preparada para esos casos.
Además, Audax tiene la ventaja de fabricar a especificación y cumplir procedimientos estándar que pida el cliente (documentación, ensayos, etc.). Eso se traduce en seguridad para el equipo y en una puesta en marcha sin sorpresas.
¿Cómo calcular un transformador de potencia?
Aprender cómo calcular un transformador de potencia no requiere ser ingeniero eléctrico: con los datos clave, un margen sano y atención a las condiciones reales de trabajo, cualquier área de la empresa puede elegir con seguridad. Si además se cuenta con el respaldo de un fabricante con trayectoria, como Audax, que diseña y fabrica transformadores y autotransformadores secos de baja tensión y acompaña al cliente en la selección, el proyecto gana en seguridad, durabilidad y estabilidad desde el primer día. Entra ahora dando Clic aquí o llamando a nuestra área de ventas: (+51) 993 541 443. Envíanos un correo a ventas@audax.com.pe para poder cotizar. Encuéntranos en Av. Atlántida 110, Cercado de Lima. Nuestro horario de atención es de lunes a viernes de 08:00 – 16:30 horas. Audax: ¡Garantía de toda una vida!



